jueves, 18 de septiembre de 2008
Los comunistas y sus payasadas jajaja
miércoles, 17 de septiembre de 2008
Venezuela en el escenario ruso
Jcpineda01@gmail.com
El señor Presidente ha roto con la tradicional política venezolana de no alineamiento.
Por ahora, el gobierno de Moscú se concentrará en su tradicional zona de influencia y en la reconstrucción del perdido poderío soviético. Con Georgia a la que anexó la URSS en 1921 hasta su independencia en 1992 y lo que pueda pasar con Ucrania, Moscú revive los propósitos de la guerra de Crimea por el control del Mar Negro. Busca dominar territorios signados por el petróleo en ese corredor del Mar Caspio-Mar Negro tan importante para Europa y donde Washington también tiene sus ojos puestos.

Se consumó la división de Georgia con la ocupación y reconocimiento de la independencia de Absasia y Osetia del Sur. Seguramente continuará presionando para afirmar su control del tránsito de los hidrocarburos que vienen del Mar Caspio y del Asia Central y que pasan por Georgia. El próximo paso será posiblemente contra Ucrania al querer apoderarse de la base naval de Sebastopol cuyo alquiler vencerá en el 2017, seguramente Moscú argumentará la defensa de las poblaciones rusas en ese Estado, en particular en Crimea tal como lo hizo con Georgia, con esto busca volver al control de la fachada del Mar Negro como en los tiempos de Catalina II. El sistema internacional ha sido incapaz de frenar a la petrodemocracia rusa y al antiguo agente de la KGB Vladimir Putin. La ONU se ha visto impedida de cualquier decisión por el derecho de veto ruso y la actitud mediatizada de China. La Unión Europea ha actuado débilmente, a pesar del dinamismo del presidente Sarkozy presionada por el imperativo energético y su dependencia petrolera de Moscú. La OTAN, tardíamente ha querido abrir las puertas a la inclusión de Tiblisi y Minsk, cuyos gobiernos habían solicitado el ingreso y seguramente de haber sido aceptados le hubiera impedido a Rusia intervenir. Por ahora frente a Moscú y a su nueva diplomacia, pareciera sólo posible una actitud firme del triángulo Francia-Gran Bretaña-Estados Unidos.
En cuanto a la presencia rusa en América Latina, más allá de Washington y su zona de influencia, debería pronunciarse la OEA, Unasur y especialmente la Opanal, organismo creado por el Tratado de Tlatelolco para la desnuclearización de América Latina. Tanto los aviones rusos TU-160 que se encuentran en Venezuela, como los submarinos y los barcos que se anuncian que vendrán, entre ellos "Pedro el Grande" para operaciones conjuntas, están equipados con armas nucleares y reactores atómicos, esto viola lo dispuesto para la desnuclearización de nuestra región, seguramente sobre esto se pronunciarán los gobiernos de América Latina.
http://www.eluniversal.com/2008/09/18/opi_art_venezuela-en-el-esce_1040446.shtml
Venezuela en el ojo del huracán XI
Mientras el rechazo unánime de grandes sectores nacionales (universitarios, empresariales, políticos, religiosos, sociales) contra los 26 decretos-leyes promulgados por el Presidente de la República el 31 de julio se extiende por todo el país, la Asamblea Nacional se obstina en incumplir las atribuciones y deberes que la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela le señala en el articulo 187.
Movimiento 2D / Democracia y Libertad
http://www.analitica.com/va/politica/1105377.asp
Chávez ¡Irresponsable!*
Pero a pesar de la escasa credibilidad de tan poco original sainete, de la reducidísima empatía que hoy genera entre los suyos su vocación de desinteresado mártir de los pobres, discrepo de aquellos que despachan el incidente con burlas. Aunque coincido con la interpretación de que se trata de un ardid para desviar la atención de las 26 decretos-ley aprobados entre gallos y medianoche el último día de la Habilitante y para insuflarle tensión “revolucionaria” a la alicaída campaña Pesuvista, el problema está en que, “de tanto que va el cántaro al agua…” ¿Y si los gringos, hastiados de tanta provocación, terminan homologando las apuestas que viene alzando Chávez infructuosamente -hasta ahora- en busca de su epopeya? No se trata de una invasión militar, apetecida con delirios cuasi orgásmicos por los más radicales opositores y chavistas, sino de la simple decisión de responder: “Mister Chávez, no es que usted no nos va a sell your oil, ¡es que nosotros no comprar más venezuelan oil!” Para tragedia de los venezolanos, los jerarcas de la Revolución Bolivariana siguen creyendo que tenemos a los yanquis a nuestra merced por su adicción al petróleo extranjero y que, por lo tanto, no son más que un inofensivo punching ball para que Chávez descargue en ellos sus odios. ¿Pero que tal si nos paseamos por la siguiente hipótesis?.

¿Pero es que Chávez no entiende la enorme irresponsabilidad de sus actuaciones? ¿Es que no se da cuenta del enorme costo que habrá de sufrir la población venezolana, sobre todo los pobres a que tanto dice defender, de materializarse el peligro referido? ¿No es más sensato, para el país y para su “revolución” una actitud más prudente, como la de Lula, por ejemplo? El fascismo se ve compelido a propalar un estado de zozobra, de amenaza inminente, para justificar el llamado que hace el líder al sacrificio supremo en beneficio de la Patria. Con ello galvaniza a sus partidarios en torno suyo, acalla las críticas y legitima la represión de aquellos que dudan de su pregón, por “traidores de la patria”. Alimenta también el culto a la muerte –“¡Patria, socialismo o muerte!”- tan caro a quienes enarbolan la violencia como suprema virtud, limpiadora de las blandenguerías de la civilización burguesa, tan necesaria para redimir al pueblo de los vicios del capitalismo y parir al “hombre nuevo”. Más “justo” es inmolarse en el enfrentamiento con el enemigo de la causa, así se tenga que arrastrar al pueblo entero en esa acometida. Por demás, los jefes fascistas quedan fatalmente atrapados en su propia retórica e irracionalmente se ven compelidos a tratar de huir hacia delante cuando todo está perdido. Los que han visto la película “la caída” se habrán sorprendido cuando Hitler, fuera de sí por su ya inocultable derrota, lanza pestes al pueblo alemán y señala que bien merece que lo destruyan por no haber estado a la altura de sus grandes designios. Un poco más acá, tanto geográfica como cronológicamente, Fidel ofreció el sacrificio supremo del pueblo cubano –convertirlo en una versión ampliada de Hiroshima, sin siquiera haberlo consultado- para alentar a Kruschev a que no retirara los cohetes nucleares que había instalado la URSS en la isla, ante el ultimátum de Kennedy en 1962.
Existe, lamentablemente, una segunda amenaza. Que Chávez le siga echando gasolina al fuego para crear un clima que “justifique”, a los ojos de sus seguidores, la suspensión indefinida de las elecciones y la adopción de medidas de emergencia, v.g., la conculcación de las libertades democráticas. Para ello, el único antídoto es la movilización popular para salirle al paso a este nuevo zarpazo y garantizar la consulta electoral. ¿Estaremos los venezolanos a la altura del reto que nos exige el momento? ¿Sabrán los chavistas democráticos asumir su responsabilidad ante el país de presentarse estas circunstancias? ¿Podrá el liderazgo opositor tender los puentes para que una mayoría sólida salga en defensa de la democracia?